Hay fórmulas que funcionan

Luna Rossa. Gana tenía de poner Las Manos en la Mesa en este trocito de Italia a muy pocos metros de la autopista que nos lleva directamente al Cielo de Madrid. Luna Rossa, se encuentra a tan solo un minuto de la Gran Vía, en la calle San Bernardo número 24, aquí inicia la calle Luna, y no es casualidad.

Desde que conocí a su propietaria Anna Carla Zucchini, ya despertó en mí un especial interés por conocer su espacio que con tanto -mimo y perfección- dirige junto a Cristian Ogea su marido y pizzaiolo.

Sin lugar a dudas hay fórmulas que funcionan, y Luna Rossa las conoce y ponen en práctica. Muchos son los restaurantes italianos que han pasado por la capital, pero ninguno ha sido tan longevo en su actividad.

Veintiséis años avalan toda una trayectoria empresarial de un negocio familiar dedicado a satisfacer al comensal con su auténtica cocina italiana y napoletana, repleta de recetas que han ido transmitiéndose –de generación en generación- y que hacen no olvidar el origen.

El restaurante y su decoración nos hacen viajar a una calle del antiguo Nápoles, ladrillo visto, azulejos salpicados con figuras de colores, y sillería de madera de diferentes modelos, un lugar donde se respira cierto romanticismo cargado de sencillez y honestidad.

by Las manos en la mesa.

| 2019-07-16T00:42:42+00:00 7 julio, 2019|