Luna Rossa fue pionera en importar el horno de leña

Luna Rossa huele a tradición, la que permiten dos generaciones de napolitanos regentando un negocio que, en su gestación, ya pensaba diferente a la hora de desarrollar el concepto de restaurante que querían implantar.

Y es que, hace 30 años, cuando la familia Zucchini llegó a España se percató de que, ni en Madrid ni en el país, se disfrutaba de auténtica comida italiana y mucho menos la napolitana.

Pensaron que ya había llegado el momento de dar visibilidad a la comida de su país de origen, con ingredientes y fórmulas caseras y auténticas con la intención de desterrar la idea de que, comida italiana es sinónimo de pizza. Y es que, el campo de posibilidades es infinito y Luna Rossa lo demuestra todos los días. Fue así como en 1994 se fundó el restaurante que sirve además a la familia para recordar siempre cuáles son sus raíces.

En una época en la que la pizza se entendía como un simple disco de pan, el equipo de Luna Rossa fue pionero en cocinarla en horno de leña, tomando como propia la misión de dar a conocer la auténtica cocina y forma de comer del sur de Italia.

El contrapunto lo trajo la decoración del local, que refleja una típica callecita del barrio español de Nápoles. Sin embargo todos los productos que se cocinaban eran traídos directamente del país en un momento histórico en el que la adquisición de productos auténticos era dificultosa y había que viajar a Italia y traerlos consigo.

Este restaurante es uno de los pocos negocios que sigue en pie desde entonces en el barrio.

Fiel a la materia prima de origen italiano y de primera calidad y con un profundo sentido familiar, este rincón de trato cercano y amigable ofrece a sus clientes y amigos las recetas que se aprendieron en el seno de la familiar bajo la dirección de la segunda generación y Anna Carla y Simona Zucchini a la cabeza.

| 2018-04-11T15:36:27+00:00 8 noviembre, 2017|